El auge del sector veterinario en España, impulsado por el crecimiento del gasto en mascotas y la profesionalización de las clínicas, ha situado a este colectivo en el radar de los planes de control de la Agencia Tributaria. Conocer cómo se desarrolla una inspección de Hacienda al Impuesto sobre Sociedades en clínicas veterinarias es esencial para que los titulares de estos negocios puedan anticiparse y defender adecuadamente su posición fiscal.
Motivos por los que la AEAT se fija en el sector veterinario
Las clínicas veterinarias comparten varios rasgos que suelen atraer la atención de la Inspección: una parte relevante de los cobros en efectivo o mediante tarjeta directamente en el mostrador, la venta combinada de servicios (consultas, cirugías, hospitalización) y productos (piensos, antiparasitarios, complementos), y un crecimiento sostenido del sector que ha atraído tanto a profesionales independientes como a cadenas de clínicas en expansión. Los focos habituales de comprobación incluyen:
- La declaración íntegra de los ingresos por consultas, cirugías, hospitalización y venta de productos en la propia clínica.
- La correcta valoración de las existencias de piensos, medicamentos veterinarios y productos de venta directa.
- La deducibilidad de la amortización de equipos de diagnóstico por imagen (ecógrafos, equipos de radiología) y quirúrgicos.
- La calificación de los veterinarios colaboradores como autónomos o trabajadores por cuenta ajena.
El cruce de información como herramienta de la Inspección
La Administración tributaria utiliza cada vez con mayor frecuencia el cruce de datos procedentes de laboratorios veterinarios, distribuidores de medicamentos y proveedores de software de gestión clínica para contrastar el volumen de compras de la clínica con los ingresos declarados. Una discrepancia relevante entre el consumo de material veterinario y la facturación declarada suele ser el detonante de un requerimiento de información o del inicio de un procedimiento de comprobación.
Documentación clave para afrontar la inspección
- Registro detallado de las existencias de medicamentos, piensos y material clínico, con su correspondiente valoración.
- Facturas de compra a laboratorios y distribuidores, conciliadas con los consumos y ventas registrados.
- Soporte documental de la amortización de equipos de diagnóstico y quirúrgicos, con fechas de adquisición y puesta en funcionamiento.
- Contratos con veterinarios colaboradores que justifiquen adecuadamente la naturaleza de la relación mercantil, cuando proceda.
Riesgos específicos del sector
Además de la posible recalificación de colaboradores autónomos como trabajadores por cuenta ajena, un riesgo específico del sector veterinario es la deducibilidad de los gastos de deterioro de existencias por caducidad de medicamentos, que debe estar suficientemente documentada, así como el correcto tratamiento fiscal del stock inmovilizado de bajo movimiento. También es habitual que la Inspección revise la razonabilidad de determinados gastos de formación continuada y de participación en congresos veterinarios, especialmente cuando implican desplazamientos internacionales.
Cómo reaccionar ante un requerimiento de la AEAT
Ante cualquier comunicación de la Agencia Tributaria, ya sea un simple requerimiento de información o el inicio formal de un procedimiento de inspección, es fundamental no responder de forma apresurada. Conviene analizar internamente el alcance de la petición, revisar la coherencia entre los distintos registros del negocio (ventas, compras, existencias) y preparar una respuesta que anticipe los puntos que previsiblemente cuestionará la Administración. Un error frecuente es aportar documentación incompleta o contradictoria en las primeras fases del procedimiento, lo que dificulta enormemente la defensa posterior.
Por la especial complejidad técnica de estos procedimientos y las elevadas sanciones que pueden derivarse de una regularización, resulta muy aconsejable contar con una defensa fiscal especializada desde el primer momento. El equipo de LRB Tax & Legal cuenta con amplia experiencia acompañando a clínicas veterinarias en procedimientos de comprobación e inspección, articulando la defensa técnica más adecuada en cada fase del procedimiento.
Medidas preventivas recomendadas
- Implantar un sistema de control de existencias que permita justificar en todo momento el consumo de material clínico.
- Revisar periódicamente la calificación jurídica de las relaciones con veterinarios colaboradores.
- Documentar adecuadamente las bajas de existencias por caducidad o deterioro.
- Realizar auditorías fiscales internas periódicas antes de que se produzca un requerimiento de la Administración.
Conclusión
El crecimiento del sector veterinario ha traído consigo un mayor escrutinio fiscal por parte de la Agencia Tributaria. Mantener una gestión ordenada de existencias, ingresos y relaciones con colaboradores, junto con un asesoramiento fiscal especializado, es la mejor garantía para afrontar con seguridad una eventual inspección del Impuesto sobre Sociedades.
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