El negocio de las gasolineras y estaciones de servicio combina un elevado volumen de facturación, márgenes ajustados en el suministro de carburantes y actividades complementarias (tienda de conveniencia, restauración, lavado de vehículos) que generan una casuística fiscal muy particular. No es casualidad que la inspección de Hacienda al Impuesto sobre Sociedades en gasolineras y estaciones de servicio sea una de las más frecuentes dentro de los planes de control tributario de la AEAT, que presta especial atención a este sector por su relevancia recaudatoria y por la complejidad de sus circuitos de suministro.
Factores que motivan la inspección en el sector de las estaciones de servicio
La Administración tributaria dispone de información muy detallada sobre el sector gracias a los suministros informativos de las compañías petroleras, el control de existencias y los sistemas de facturación electrónica de los surtidores. Esto permite a la AEAT detectar con facilidad discrepancias entre el volumen físico de carburante suministrado y los ingresos declarados, así como analizar los márgenes brutos de cada estación en comparación con la media del sector.
Aspectos que se comprueban con más frecuencia
- Correlación entre las compras de carburante a las compañías suministradoras y las ventas declaradas, incluyendo el control de mermas y pérdidas por evaporación.
- Tratamiento fiscal de los contratos de abanderamiento y de las comisiones o rappels percibidos de las petroleras.
- Deducibilidad de los gastos asociados a la tienda de conveniencia y a otras actividades complementarias desarrolladas en las mismas instalaciones.
- Amortización de las instalaciones de suministro, depósitos, marquesinas y demás inmovilizado específico del negocio.
- Operaciones vinculadas cuando la explotación de la estación de servicio y la titularidad del inmueble pertenecen a sociedades distintas del mismo grupo familiar.
El procedimiento de comprobación paso a paso
Una inspección de Hacienda al Impuesto sobre Sociedades en gasolineras y estaciones de servicio sigue, con carácter general, las mismas fases que cualquier procedimiento inspector: comunicación de inicio, requerimientos de documentación (contratos de suministro, libros de existencias, facturas de compra y venta), diligencias en las que se documentan los hechos comprobados, propuesta de liquidación mediante acta y, finalmente, liquidación definitiva con la eventual apertura de expediente sancionador.
La importancia del control de existencias
En este sector, el control de existencias de carburante adquiere una relevancia especial, ya que cualquier descuadre entre las entradas y salidas de producto puede interpretarse por la inspección como indicio de ventas no declaradas. Disponer de un sistema de control de stocks fiable, conciliado periódicamente con la contabilidad, es una de las mejores defensas frente a este tipo de regularización.
Cómo afrontar el procedimiento con garantías
Ante la complejidad técnica y el elevado importe económico que suelen alcanzar las regularizaciones en este sector, es fundamental contar desde el primer requerimiento con asesoramiento especializado que analice la solidez de los argumentos de la Administración, valore la conveniencia de prestar conformidad y, en su caso, prepare los recursos correspondientes ante los órganos económico-administrativos o judiciales.
Disponer de una defensa fiscal especializada resulta determinante para reconducir procedimientos que, de otro modo, pueden derivar en liquidaciones e incluso sanciones desproporcionadas. El equipo de LRB Tax & Legal cuenta con amplia experiencia asistiendo a titulares de estaciones de servicio en procedimientos de comprobación e inspección, diseñando la estrategia de defensa más adecuada a cada situación concreta.
Conclusión
La inspección de Hacienda al Impuesto sobre Sociedades en gasolineras y estaciones de servicio exige una preparación técnica específica, dada la particularidad de los circuitos de suministro, el control de existencias y las relaciones contractuales con las compañías petroleras. Anticiparse mediante un control interno riguroso y contar con asesoramiento especializado desde el inicio del procedimiento son las mejores garantías para que una comprobación tributaria no derive en una regularización desproporcionada.
Deja una respuesta