Momento óptimo para encargar un informe pericial: antes o después del cierre

Cuando una empresa se enfrenta a una controversia con Hacienda, a un litigio societario o a un procedimiento judicial que requiere prueba técnica, surge una pregunta que no siempre se plantea con la debida antelación: ¿cuál es el momento óptimo informe pericial para encargar este tipo de trabajo? La respuesta tiene un impacto directo en la calidad del informe, en su coste y en su capacidad para influir realmente en el resultado del procedimiento.

El error habitual: esperar a que surja la necesidad

La práctica más extendida entre las pymes es encargar un informe pericial únicamente cuando ya existe un conflicto abierto: una liquidación de la AEAT que hay que recurrir, un litigio societario que ha llegado a los tribunales, o un procedimiento concursal en marcha. En ese momento, el perito debe reconstruir la realidad económica de la empresa a partir de documentación que ya no puede modificarse ni completarse, trabajando bajo la presión de plazos procesales ajustados. Este enfoque reactivo limita notablemente la capacidad del informe para aportar el máximo valor probatorio posible.

Encargar el informe antes del cierre: ventajas

Cuando la empresa anticipa que una determinada operación o situación puede generar controversia en el futuro —una operación vinculada compleja, una reestructuración societaria, una discrepancia de valoración con un socio saliente— encargar un informe pericial antes de que se cierre el ejercicio o se formalice la operación ofrece ventajas relevantes:

  • Posibilidad de completar la documentación: el perito puede solicitar información adicional, aclarar dudas con los responsables de la empresa y construir un análisis mucho más robusto.
  • Detección temprana de debilidades: si el análisis revela puntos frágiles en la posición de la empresa, aún hay margen para corregir la operación o reforzar la documentación de soporte antes de que se consolide.
  • Mejor calidad metodológica: sin la presión de un plazo procesal inminente, el trabajo pericial puede desarrollarse con el rigor y el tiempo que exige un análisis técnico serio.
  • Coherencia con el cierre contable: el informe puede integrarse en el proceso de cierre, asegurando que los criterios contables y fiscales aplicados sean consistentes con las conclusiones del perito.

Cuándo el informe pericial posterior sigue siendo necesario

No siempre es posible anticiparse. Cuando la controversia surge de una actuación de la Administración ya iniciada, de una demanda judicial recibida o de un conflicto societario sobrevenido, el informe pericial deberá elaborarse necesariamente a posteriori, con la documentación disponible en ese momento. En estos casos, el momento óptimo dentro de ese escenario reactivo es encargarlo cuanto antes dentro del procedimiento, evitando dejarlo para las últimas semanas antes de un plazo procesal, lo que compromete tanto la calidad del análisis como la capacidad de reacción ante posibles objeciones de la contraparte.

El caso particular de las operaciones societarias planificadas

En operaciones como una ampliación de capital, la salida de un socio, una reestructuración societaria o una transmisión de participaciones, encargar una valoración pericial antes de formalizar la operación no solo aporta seguridad jurídica a las partes, sino que puede evitar litigios futuros, al fijar de forma objetiva y documentada el valor razonable de la operación en el momento en que se ejecuta, en lugar de tener que reconstruirlo años después ante un tribunal con información parcial o desactualizada.

Factores que influyen en la decisión del momento

  • La complejidad de la operación o situación que debe analizarse.
  • La disponibilidad de información y de las personas clave dentro de la empresa.
  • El grado de previsibilidad del conflicto: ¿existen ya señales de que la operación puede ser cuestionada?
  • Los plazos legales o procesales aplicables al caso concreto.

Por qué conviene consultar con antelación

Determinar el momento óptimo informe pericial exige valorar cada situación de forma individualizada, algo que resulta más sencillo cuando la empresa mantiene una relación de confianza con un despacho especializado que conoce su realidad económica y societaria. Consultar los servicios periciales de ValiTax en fases tempranas de una operación relevante, y no únicamente cuando el conflicto ya ha estallado, permite planificar el trabajo pericial con la antelación necesaria para maximizar su solidez técnica y su valor probatorio.

Conclusión

El momento óptimo informe pericial no es siempre el mismo: depende de si la empresa puede anticiparse a una controversia futura o si, por el contrario, ya se encuentra inmersa en un procedimiento abierto. Siempre que sea posible, encargar el informe antes de que se consolide una operación compleja aporta mayor rigor, mejor documentación y más margen de maniobra que esperar a que el conflicto ya haya estallado.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *