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  • Deterioro de participaciones: valoración y prueba ante Hacienda

    Deterioro de participaciones: valoración y prueba ante Hacienda

    El deterioro de participaciones exige distinguir entre su registro contable y su efecto fiscal, porque la ley limita su deducibilidad en el Impuesto sobre Sociedades. Cuando Hacienda cuestiona la valoración de una participada, aportar un informe pericial de ValiTax, la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal, refuerza la prueba y la defensa del valor aplicado. Actualizado en octubre de 2026.

    ¿Qué es el deterioro de participaciones y cómo se registra?

    Una sociedad que posee participaciones en otra debe comprobar si su valor registrado sigue siendo recuperable. Si existe evidencia de que el importe recuperable es inferior al valor en libros, la contabilidad exige reconocer una pérdida por deterioro. Ese registro es una decisión contable que debe apoyarse en una valoración razonada y no en una simple estimación del administrador.

    El importe recuperable se estima con técnicas de valoración. En la práctica contable suele tomarse como referencia el patrimonio neto de la participada, corregido por las plusvalías o minusvalías tácitas existentes en la fecha de valoración, o bien una estimación de los flujos de efectivo futuros. La elección depende de la naturaleza de la participada y de la información disponible. Para entender estas técnicas puede consultarse el artículo de este portal sobre valoración de empresas por DCF, múltiplos y método patrimonial.

    ¿Qué señales indican un posible deterioro?

    • Pérdidas reiteradas o caída sostenida de la actividad de la participada.
    • Patrimonio neto de la participada inferior al valor por el que figura la participación.
    • Cambios regulatorios o de mercado que afecten a su negocio.
    • Pérdida de clientes, contratos o licencias relevantes.
    • Dificultades financieras o riesgo de concurso de la participada.

    ¿Es deducible fiscalmente el deterioro de participaciones?

    La respuesta exige acudir al artículo 13.2 de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades. Ese precepto establece que no son deducibles las pérdidas por deterioro de los valores representativos de la participación en el capital o en los fondos propios de entidades cuando concurren determinadas circunstancias, entre ellas que se cumplan los requisitos que dan acceso a la exención del artículo 21. La norma puede consultarse en el BOE, Ley del Impuesto sobre Sociedades.

    En términos prácticos, la regla general es prudente: el deterioro contable de una participación significativa no suele generar un gasto deducible. El efecto fiscal se desplaza, en su caso, al momento de la transmisión o liquidación de la participación y a las reglas que apliquen entonces. Como las condiciones concretas dependen de cada supuesto, el análisis debe hacerse caso por caso y con la redacción vigente de la ley.

    ¿Qué diferencia hay entre el resultado contable y el fiscal?

    ConceptoEfecto contableEfecto fiscal
    Registro del deterioroGasto en la cuenta de pérdidas y gananciasAjuste al resultado contable cuando no es deducible
    Reversión posteriorIngreso por recuperación de valorTratamiento simétrico al ajuste inicial
    Transmisión de la participaciónResultado por diferencia con el valor en librosSe aplican las reglas del momento de la venta

    Una gestión incorrecta de estos ajustes suele aparecer en las comprobaciones: se deduce un deterioro que no era deducible, o se omite el ajuste positivo de una reversión. Para una revisión global del cierre fiscal puede consultarse la página de asesoramiento fiscal y jurídico para empresas de LRB Tax & Legal.

    ¿Cómo se acredita la valoración de una participación ante Hacienda?

    La regla general de la Ley General Tributaria es que quien hace valer un derecho debe probar los hechos que lo fundamentan. Aplicada a las participaciones, esto significa que la sociedad debe poder justificar el valor que aplicó y el método elegido. La ley remite en materia de prueba a las normas del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil, texto que puede consultarse en el BOE, Ley General Tributaria.

    Un expediente de valoración sólido suele contener los elementos siguientes:

    1. Fecha de valoración y justificación de la elección del método.
    2. Cuentas anuales de la participada y ajustes realizados al patrimonio neto.
    3. Estimación de plusvalías o minusvalías tácitas de los activos relevantes.
    4. Proyecciones y tasas de descuento, si se emplean flujos de efectivo.
    5. Análisis de sensibilidad que muestre cómo cambia el resultado con hipótesis alternativas.
    6. Conclusión clara sobre el importe recuperable y su comparación con el valor en libros.

    ¿Cómo funciona en un caso práctico?

    Ejemplo ilustrativo, con cifras hipotéticas y redondeadas. Una sociedad posee una participación registrada por 1 millón de euros en una filial que acumula pérdidas. Registra un deterioro de 400.000 euros y, en la declaración, mantiene el gasto como deducible. La inspección sostiene que el deterioro no es deducible y, además, que el importe recuperable debía ser mayor, porque la filial conservaba un contrato relevante.

    La sociedad necesita defender dos cuestiones distintas. La primera es jurídica y depende de la aplicación del artículo 13.2. La segunda es de valoración y depende de si el importe recuperable estaba bien estimado. Para la segunda, un informe pericial que analice el contrato, las proyecciones y el patrimonio neto corregido aporta una base técnica verificable. El desenlace dependerá de los hechos y de la norma aplicable al ejercicio.

    ¿Cuándo conviene aportar un informe pericial sobre el valor de una participación?

    Un informe pericial visado por ASPEJURE, como los que elabora ValiTax, es un medio de prueba que puede aportarse en el trámite de alegaciones o en un recurso posterior. En materia de participaciones conviene valorarlo en estos casos:

    • La inspección sustituye el valor de la participación por otro distinto.
    • Se discute el importe recuperable que justifica el deterioro registrado.
    • Se prepara una venta, una liquidación o una operación entre socios y se necesita un valor de referencia.
    • Hay riesgo de discrepancia con el valor que resulte para otros impuestos relacionados.
    • El plazo de alegaciones es corto y se necesita un análisis técnico ordenado.

    Si la discusión se refiere a la valoración de participaciones de sociedades no cotizadas en otros contextos, también puede consultarse el artículo sobre el valor fiscal mínimo de participaciones no cotizadas.

    ¿Cómo puede ayudar un informe pericial de ValiTax?

    ValiTax, la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal, elabora informes periciales jurídicos, empresariales y tributarios visados por ASPEJURE y avalados por Luis Miguel Larriba, perito judicial y Socio Director de LRB Tax & Legal. Su informe pericial valora la participación con un método justificado, contrasta las hipótesis con la documentación de la participada y presenta las conclusiones de forma que puedan utilizarse como prueba. Los servicios de valoración de empresas y activos de ValiTax cubren este tipo de encargos.

    Los plazos de referencia son de 10 a 15 días hábiles para un informe estándar, de 20 a 30 para uno complejo y de 3 a 5 días hábiles para uno de urgencia, que se confirman en cada encargo. Existe también la modalidad de informe exprés cuando el plazo de alegaciones está próximo a vencer. Puede conocerse el procedimiento en la página de metodología y plazos de ValiTax.

    AspectoInforme interno o de parteInforme pericial visado de ValiTax
    Método de valoraciónNo siempre explicadoDeclarado y justificado
    HipótesisDifíciles de contrastarDocumentadas y con análisis de sensibilidad
    VisadoNo suele tenerloVisado por ASPEJURE
    RatificaciónNo previstaPosible en sala
    Uso como pruebaMás discutibleRefuerza admisibilidad y peso

    ¿Qué errores conviene evitar al valorar participaciones?

    • Registrar un deterioro sin soporte técnico y deducirlo sin analizar su tratamiento fiscal.
    • Confundir el valor contable de la participada con su valor recuperable.
    • Utilizar proyecciones optimistas o pesimistas sin explicar sus hipótesis.
    • Olvidar el ajuste fiscal cuando el deterioro se revierte en ejercicios posteriores.
    • Mantener valoraciones distintas para la misma participación en documentos diferentes.

    Conclusión

    El deterioro de participaciones combina dos planos: la valoración contable y el tratamiento fiscal que fija la ley. Cuando la inspección cuestiona cualquiera de ellos, un informe pericial de ValiTax puede reforzar la posición de la sociedad con un análisis técnico y documentado. Puede escribir a Contacto@LRB.es, llamar al +34 684 234 831 o solicitar un informe pericial en ValiTax; la consulta inicial no tiene coste.

    Preguntas frecuentes

    ¿Es deducible el deterioro de participaciones en el Impuesto sobre Sociedades?

    Como regla general no, cuando concurren las circunstancias del artículo 13.2 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, entre ellas que se cumplan los requisitos de la exención del artículo 21. Es un análisis que depende del caso y de la redacción vigente de la norma en cada ejercicio.

    ¿Cómo se calcula el importe recuperable de una participación?

    Se estima con técnicas de valoración, como el patrimonio neto de la participada corregido por plusvalías tácitas o el descuento de flujos de efectivo. La elección depende de la naturaleza de la participada y debe justificarse con documentación y un análisis de sensibilidad.

    ¿Conviene aportar un informe pericial si Hacienda discute el valor de una participación?

    Conviene cuando la inspección sustituye el valor aplicado o se discute el importe recuperable. Un informe pericial visado por ASPEJURE, como los de ValiTax, es un medio de prueba que refuerza la defensa y puede aportarse en alegaciones, reposición, TEAR, TEAC o vía judicial.

    ¿Qué es ValiTax y qué aporta en la valoración de participaciones?

    ValiTax es la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal. Elabora informes de valoración de empresas, participaciones y activos visados por ASPEJURE, con método declarado y documentación de apoyo, aptos para aportarse como prueba y ratificables en sala cuando el procedimiento lo requiera.

    ¿Qué ocurre si se revierte un deterioro de participaciones?

    La reversión se registra como ingreso contable y su tratamiento fiscal debe ser coherente con el ajuste que se hizo al registrar el deterioro. Si este no fue deducible, la reversión no debería tributar de nuevo. Conviene revisar el ajuste en cada ejercicio para evitar discrepancias.

    Contenido informativo; no constituye asesoramiento jurídico individualizado.

  • Grupos de consolidación fiscal: ventajas y obligaciones formales

    Cuando un empresario constituye varias sociedades para diversificar riesgos, separar líneas de negocio o estructurar un grupo familiar, tarde o temprano se plantea si conviene acogerse al régimen de consolidación fiscal en el Impuesto sobre Sociedades. Este régimen, regulado en el capítulo VI del título VII de la Ley 27/2014, permite que un conjunto de sociedades tribute como una única unidad económica, pero exige el cumplimiento de requisitos formales estrictos que conviene conocer antes de dar el paso.

    En qué consiste el régimen de consolidación fiscal

    El régimen de consolidación fiscal permite que las sociedades que forman un grupo, cumpliendo determinados requisitos de participación y control, presenten una única declaración del Impuesto sobre Sociedades a través del Modelo 220, sumando las bases imponibles individuales de cada entidad del grupo y compensando entre sí resultados positivos y negativos del mismo ejercicio. La entidad dominante actúa como representante del grupo fiscal ante la Agencia Tributaria, sin perjuicio de que cada sociedad siga llevando su contabilidad y presentando sus cuentas anuales de forma individual.

    Requisitos para constituir un grupo de consolidación fiscal

    Para poder aplicar este régimen, la sociedad dominante debe poseer, de forma directa o indirecta, al menos el 75% del capital social de las sociedades dependientes (o el 70% si se trata de sociedades cuyas acciones cotizan en un mercado regulado), y mantener la mayoría de los derechos de voto. Además, es necesario que ninguna de las sociedades del grupo esté exenta del impuesto, que no exista dependencia de una entidad no residente que impida el control unificado, y que todas las sociedades cierren su ejercicio social en la misma fecha.

    Ventajas de tributar en régimen de grupo

    • Compensación inmediata de pérdidas y beneficios entre las sociedades del grupo en el mismo ejercicio, sin necesidad de esperar a compensar bases imponibles negativas en años posteriores.
    • Diferimiento de la tributación de determinadas operaciones internas del grupo, como las eliminaciones por operaciones intragrupo, hasta que los resultados se realicen frente a terceros.
    • Mayor eficiencia en la gestión de la tesorería fiscal, al centralizarse el pago del impuesto en la entidad dominante.
    • Simplificación relativa en la aplicación de determinadas deducciones, que pueden aprovecharse a nivel de grupo aunque una sociedad concreta no tenga cuota suficiente.

    Obligaciones formales del grupo fiscal

    La aplicación del régimen no es automática ni gratuita en términos de gestión administrativa. Entre las principales obligaciones formales destacan:

    • Comunicación a la Agencia Tributaria de la opción por el régimen y de la composición del grupo, antes del inicio del periodo impositivo en que vaya a surtir efecto.
    • Presentación del Modelo 220 por la sociedad representante, además de los modelos individuales informativos de cada sociedad integrante.
    • Elaboración de un documento de eliminaciones e incorporaciones que refleje las operaciones internas del grupo y su tratamiento fiscal.
    • Actualización de la comunicación cada vez que se incorpore o excluya una sociedad del grupo, por variaciones en el porcentaje de participación o por operaciones societarias.
    • Conservación de la documentación que acredite el cumplimiento de los requisitos de participación y control durante todo el periodo de aplicación del régimen.

    Riesgos habituales al aplicar el régimen

    Uno de los errores más frecuentes es no actualizar la comunicación del perímetro del grupo cuando se producen cambios societarios, lo que puede llevar a presentar el Modelo 220 con una composición incorrecta. Otro riesgo habitual es no documentar adecuadamente las operaciones vinculadas dentro del grupo, asumiendo erróneamente que, al tributar de forma consolidada, estas operaciones quedan exentas de las obligaciones de valoración a mercado; en realidad, la obligación de valorar a valor de mercado subsiste con carácter general, aunque con matices específicos en el propio régimen de consolidación.

    Cuándo conviene evaluar la consolidación fiscal

    La decisión de acogerse a este régimen debe evaluarse con una proyección a varios ejercicios, ya que una vez ejercitada la opción, el grupo queda vinculado durante un periodo mínimo. Conviene analizar si las sociedades del grupo previsiblemente generarán resultados dispares (unas con beneficios, otras con pérdidas), si existen operaciones de reestructuración previstas que puedan alterar el perímetro, y si la estructura de participación cumple de forma estable los umbrales legales de control.

    Muchas veces, antes de constituir un grupo de consolidación fiscal, las empresas necesitan primero reorganizar su estructura societaria mediante fusiones, escisiones o aportaciones no dinerarias acogidas al régimen especial de neutralidad fiscal. En estos casos resulta clave contar con asesoramiento especializado en una reestructuración acogida al régimen FEAC, que permite ordenar el grupo societario sin generar tributación inmediata por las plusvalías puestas de manifiesto en la operación.

    Conclusión

    El régimen de consolidación fiscal ofrece ventajas relevantes en materia de compensación de resultados y planificación de la tesorería fiscal del grupo, pero exige un cumplimiento formal riguroso y una supervisión continua del perímetro societario. Antes de optar por este régimen, conviene realizar un análisis detallado de la estructura del grupo y de las implicaciones a medio plazo, idealmente de la mano de asesores especializados en fiscalidad de grupos empresariales.

  • Errores más comunes al solicitar la devolución del IVA en la Unión Europea (y cómo evitarlos)

    Un procedimiento sencillo en el papel, pero con muchas formas de salir mal

    Del mismo modo que un error en la liquidación del Impuesto sobre Sociedades puede generar una regularización, una solicitud de devolución de IVA extranjero mal preparada puede verse rechazada por errores perfectamente evitables. El procedimiento de devolución del IVA soportado en otros países de la Unión Europea parece, sobre el papel, relativamente sencillo: identificar el gasto, reunir la factura y presentar la solicitud. En la práctica, sin embargo, un porcentaje significativo de las solicitudes de Devolución de IVA nacional y extranjero que se presentan cada año en la Unión Europea son rechazadas, total o parcialmente, por errores que podrían haberse evitado con una revisión previa. Conocer cuáles son los más frecuentes es la mejor forma de no repetirlos.

    Error 1: dejar pasar el plazo de presentación

    El error más costoso, porque no tiene remedio, es simplemente no presentar la solicitud a tiempo. El plazo límite —el 30 de septiembre del año siguiente al del ejercicio en que se soportó el IVA— no admite prórroga ni subsanación posterior. Muchas empresas descubren, ya fuera de plazo, que tenían IVA extranjero recuperable de dos o tres ejercicios acumulado, sin ninguna posibilidad de reclamarlo retroactivamente. La solución pasa por incorporar una revisión sistemática, al menos una vez al año y con margen suficiente antes del límite, dentro del calendario fiscal de la empresa.

    Error 2: reclamar gastos que el país de destino no admite

    Cada Estado miembro de devolución mantiene su propia lista de exclusiones: algunos países limitan o excluyen la devolución del IVA de gastos de restauración, otros restringen el alquiler de vehículos, y otros aplican criterios distintos sobre qué porcentaje de un gasto mixto (uso profesional y personal) es deducible. Incluir en la solicitud partidas que el país de destino no admite no solo provoca el rechazo de esas partidas concretas, sino que puede ralentizar la resolución de toda la solicitud si la Administración extranjera decide revisar el conjunto con mayor detalle a raíz de esas incidencias.

    Error 3: facturas que no cumplen los requisitos formales del país de origen del gasto

    Una factura perfectamente válida para la normativa española de IVA puede no cumplir los requisitos formales exigidos por el país donde se soportó el gasto —datos del emisor, desglose del impuesto, menciones obligatorias específicas de ese Estado miembro—. Este es uno de los motivos de rechazo más habituales y, a la vez, uno de los más evitables si se revisa la documentación con criterios específicos del país de destino antes de presentar la solicitud, en lugar de asumir que lo que vale en España vale también en el extranjero.

    Error 4: no alcanzar el importe mínimo de solicitud

    La normativa comunitaria fija importes mínimos distintos según el periodo de solicitud sea trimestral o anual. Presentar una solicitud por un importe inferior al umbral exigido supone su rechazo automático, con independencia de que el gasto sea perfectamente legítimo. La solución, en estos casos, suele ser sencilla: agrupar varios trimestres en una sola solicitud anual, o esperar a acumular un volumen suficiente antes de presentar la reclamación, en lugar de fragmentarla innecesariamente.

    Error 5: no tener en cuenta las vías de recurso disponibles

    Cuando una solicitud se rechaza, total o parcialmente, muchas empresas asumen que no hay nada más que hacer y renuncian a esa parte del IVA. Sin embargo, la mayoría de los Estados miembros ofrecen vías de recurso administrativo contra estas resoluciones, con sus propios plazos y requisitos, que no siempre coinciden con los españoles. No agotar esas vías cuando el rechazo se debe a un malentendido subsanable (por ejemplo, documentación que sí existía pero no se aportó correctamente) supone perder una devolución que podría haberse recuperado con un recurso bien planteado.

    Por todo esto, contar con el mejor abogado fiscalista posible para este tipo de procedimientos no es un lujo, sino la diferencia entre recuperar sistemáticamente el IVA extranjero de la empresa o dejarlo perder ejercicio tras ejercicio por errores evitables. LRB Tax & Legal, con experiencia en fiscalidad internacional desde Madrid y Mallorca, revisa la documentación antes de presentar cada solicitud precisamente para evitar estos cinco errores.

    Cómo prevenir estos errores de forma sistemática

    La mejor forma de evitar los cinco errores anteriores no es corregirlos uno a uno cuando ya se han producido, sino incorporar una revisión previa y sistemática de cada solicitud de Devolución de IVA nacional y extranjero antes de presentarla: comprobar el plazo, verificar que los gastos incluidos son admisibles en el país de destino, revisar el formato de las facturas y confirmar que se alcanza el importe mínimo exigido. Esta revisión previa, que lleva relativamente poco tiempo cuando se hace de forma recurrente, reduce drásticamente el porcentaje de solicitudes rechazadas o retrasadas, y convierte un procedimiento con fama de complicado en una fuente de ahorro fiable ejercicio tras ejercicio.

    Preguntas frecuentes

    ¿Cuál es el error más costoso en la devolución de IVA extranjero?

    Dejar pasar el plazo límite de presentación (30 de septiembre del año siguiente), porque no admite subsanación posterior y el derecho se pierde de forma definitiva.

    ¿Por qué se rechazan partidas concretas dentro de una solicitud?

    Porque cada Estado miembro de devolución excluye determinados conceptos de gasto (restauración, alquiler de vehículos, usos mixtos) según su propia normativa interna de IVA.

    ¿Qué pasa si una factura no cumple los requisitos formales del país de destino?

    La partida correspondiente puede ser rechazada, aunque la factura sea perfectamente válida según la normativa española de IVA.

    ¿Se puede recurrir un rechazo de la solicitud?

    Sí, la mayoría de los Estados miembros permiten recurrir administrativamente la resolución, con sus propios plazos y requisitos, que conviene conocer de antemano para no perder esa vía.

  • Gastos de vehículos mixtos: cómo acreditar el uso empresarial

    Pocas partidas generan tanta controversia en las comprobaciones de la Agencia Tributaria como los gastos derivados de vehículos de uso mixto. La normativa del Impuesto sobre Sociedades permite deducir estos gastos siempre que se acredite su afectación a la actividad económica, pero la carga de la prueba recae sobre la empresa. Saber acreditar el uso empresarial del vehículo con solidez documental es, por tanto, uno de los ejercicios de prevención fiscal más rentables que puede hacer un administrador o un director financiero.

    Qué se entiende por vehículo de uso mixto

    Un vehículo de uso mixto es aquel que, aun estando registrado a nombre de la sociedad y utilizado para fines empresariales, puede también emplearse para necesidades particulares del socio, administrador o empleado que lo conduce. A diferencia de los vehículos exclusivamente afectos a la actividad (como los de transporte de mercancías, autoescuela o vehículos comerciales de reparto claramente identificados), el vehículo mixto requiere un análisis caso por caso sobre el grado real de afectación.

    El criterio de la deducibilidad en el Impuesto sobre Sociedades

    Para que el gasto sea fiscalmente deducible en el Impuesto sobre Sociedades es necesario que cumpla los requisitos generales: estar contabilizado, justificado documentalmente, imputado al ejercicio que corresponda y, sobre todo, correlacionado con la obtención de ingresos. La Agencia Tributaria exige que la empresa pueda demostrar en qué medida el vehículo se utiliza en la actividad, y no acepta automáticamente la totalidad del gasto por el mero hecho de que el vehículo figure en el activo de la sociedad.

    A diferencia del IRPF, donde existen reglas de estimación por presunción de afectación parcial (como el porcentaje aplicado en IVA para determinados vehículos), en el Impuesto sobre Sociedades no existe una presunción legal equivalente sobre el porcentaje de afectación: la deducibilidad depende de la prueba efectiva que aporte la sociedad sobre el uso real del bien.

    Documentación recomendada para acreditar el uso empresarial

    • Registro de kilometraje con indicación de fecha, trayecto, cliente o motivo de la visita y kilómetros recorridos.
    • Política interna de uso de vehículos aprobada por el órgano de administración, que regule quién puede usarlo, para qué fines y en qué condiciones.
    • Agenda comercial o CRM que permita cruzar las visitas realizadas con los desplazamientos registrados.
    • Contrato de renting o leasing a nombre de la sociedad, con las facturas correspondientes correctamente contabilizadas.
    • Seguro del vehículo a nombre de la empresa, indicando el uso profesional cuando la póliza lo permita.
    • En su caso, geolocalización del vehículo mediante sistemas de flota, especialmente útil en empresas con varios comerciales o técnicos desplazados.

    El papel del cargo del conductor

    La jurisprudencia y la doctrina administrativa han matizado que el hecho de que el vehículo sea conducido por el administrador o un socio no impide la deducción, pero sí incrementa el nivel de exigencia probatoria, precisamente porque existe mayor riesgo de confusión entre el patrimonio personal y el empresarial. Por el contrario, cuando el vehículo lo utiliza un comercial o técnico sin vinculación societaria relevante, la Inspección suele mostrarse algo menos exigente, aunque la documentación sigue siendo imprescindible.

    Consecuencias de no poder acreditar el uso empresarial

    Si en una comprobación la AEAT concluye que el vehículo no está afecto, o solo lo está parcialmente, las consecuencias pueden incluir la regularización del gasto no deducible en el Impuesto sobre Sociedades, la eventual recalificación como retribución en especie al socio o administrador (con su correspondiente tributación en el IRPF y las obligaciones de retención asociadas), y en los casos más graves, la apertura de un expediente sancionador. Esta doble regularización —sociedad y persona física— es uno de los riesgos que con mayor frecuencia se materializa en las inspecciones a pymes con vehículos de gama alta a nombre de la empresa.

    Cuándo conviene un informe técnico independiente

    En supuestos de especial complejidad —flotas mixtas, vehículos de alta gama, discrepancias abiertas con la Inspección sobre el porcentaje de afectación— puede resultar muy útil encargar un análisis pericial independiente que documente de forma objetiva los patrones de uso, cruzando registros de kilometraje, agendas y facturación. Contar con un informe pericial tributario elaborado por ValiTax aporta a la empresa un respaldo técnico riguroso que puede emplearse tanto en la fase de alegaciones como, si fuera necesario, ante los tribunales.

    Buenas prácticas para el futuro

    Más allá de la defensa reactiva ante una inspección, lo más eficiente es implementar desde el principio una política de uso de vehículos clara, mantener actualizado el registro de kilometraje y revisar periódicamente que la documentación soporte el porcentaje de afectación declarado. Esta disciplina documental, sostenida en el tiempo, reduce drásticamente el riesgo de regularización y refuerza la posición de la empresa en caso de comprobación.

    Conclusión

    Acreditar el uso empresarial de un vehículo mixto no es una cuestión formal, sino una exigencia sustantiva que condiciona la deducibilidad del gasto en el Impuesto sobre Sociedades. Mantener un registro sistemático, contar con una política interna clara y, en casos complejos, apoyarse en un informe pericial especializado son las mejores herramientas para que la empresa pueda defender su posición con solidez frente a la Agencia Tributaria.

  • Cierre fiscal y Modelo 200 para clínicas veterinarias

    El cierre fiscal es uno de los momentos más delicados del año para cualquier clínica veterinaria constituida como sociedad. Entre la venta de productos, la prestación de servicios sanitarios, la gestión de existencias de medicamentos y las particularidades de la facturación a clientes particulares, el proceso de cierre contable y la posterior liquidación del Impuesto sobre Sociedades mediante el Modelo 200 exige una planificación cuidadosa. Este artículo repasa los puntos clave que debe revisar el administrador o el gerente de una clínica veterinaria antes de presentar su declaración.

    Particularidades contables del sector veterinario

    Las clínicas veterinarias combinan actividades muy distintas dentro de una misma sociedad: consultas, cirugías, hospitalización, venta de piensos y productos de parafarmacia, y en muchos casos servicios de peluquería o residencia canina. Esta diversidad exige un análisis específico a la hora de preparar el cierre fiscal y Modelo 200 para clínicas veterinarias, especialmente en lo relativo a la valoración de existencias (medicamentos con caducidad, material fungible) y al reconocimiento de ingresos cuando existen tratamientos o cirugías a caballo entre dos ejercicios.

    Es habitual encontrar clínicas que arrastran errores en la periodificación de ingresos por seguros de mascotas o programas de fidelización, lo que puede generar ajustes extracontables que conviene anticipar antes del cierre, no descubrir en plena campaña de presentación del Impuesto sobre Sociedades.

    Revisión de la base imponible antes del cierre

    El punto de partida del Modelo 200 es el resultado contable, sobre el que se practican los ajustes extracontables previstos en la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades. En una clínica veterinaria conviene prestar atención a:

    • Las provisiones por deterioro de existencias de medicamentos próximos a caducar, que deben estar correctamente documentadas para ser fiscalmente deducibles.
    • La amortización del equipamiento clínico (ecógrafos, equipos de rayos X, quirófanos), que suele representar una partida relevante y debe ajustarse a las tablas de amortización oficialmente aprobadas o a un método justificado.
    • Los gastos de vehículos utilizados para visitas a domicilio o a explotaciones ganaderas, que requieren acreditar su afectación a la actividad.
    • La deducibilidad de gastos de formación continuada del personal veterinario, generalmente sin controversia si están vinculados a la actividad.

    Tipos de gravamen aplicables

    La mayoría de clínicas veterinarias tributan al tipo general del 25%. No obstante, aquellas de nueva creación pueden beneficiarse del tipo reducido del 15% durante el primer periodo impositivo en que obtengan base imponible positiva y el siguiente, siempre que cumplan los requisitos legales y no se trate de una mera continuidad de una actividad previa ejercida como autónomo. Las clínicas que operan bajo la consideración de empresas de reducida dimensión también pueden aplicar incentivos fiscales específicos, como la libertad de amortización para determinadas inversiones o la reserva de nivelación.

    Errores frecuentes al preparar el Modelo 200

    • No diferenciar correctamente entre gastos de la actividad clínica y gastos personales del socio-administrador cuando este también trabaja en la clínica.
    • Olvidar aplicar deducciones a las que la sociedad tiene derecho, como las relacionadas con inversiones en I+D en el desarrollo de nuevos tratamientos o protocolos.
    • No revisar las operaciones con partes vinculadas, por ejemplo, si el local donde opera la clínica es propiedad del socio y se paga un alquiler que debe ajustarse a valor de mercado.
    • Presentar el modelo sin haber cerrado antes correctamente el inventario de existencias, lo que distorsiona el resultado contable de partida.

    Planificación fiscal a medio plazo: la estructura societaria

    Muchas clínicas veterinarias que han crecido —abriendo una segunda sede, incorporando servicios de residencia o diversificando hacia la venta online de productos— se plantean si conviene reorganizar su actividad bajo una estructura de holding, separando la propiedad inmobiliaria, la actividad clínica y, en su caso, otras líneas de negocio. Esta reorganización puede aportar ventajas en materia de responsabilidad patrimonial, sucesión empresarial y optimización fiscal del grupo, aunque debe diseñarse con cuidado para no incurrir en riesgos de simulación o de operaciones vinculadas mal valoradas.

    Para clínicas veterinarias que facturan cifras relevantes o que cuentan con varios centros, resulta recomendable valorar con un especialista la conveniencia de implementar una estructura de holding fiscal como la que ofrece LRB Tax & Legal, que permite ordenar el patrimonio empresarial y planificar el cierre fiscal de todo el grupo de forma coordinada.

    Calendario y documentación necesaria

    El Modelo 200 debe presentarse, con carácter general, dentro de los 25 días naturales siguientes a los seis meses posteriores a la conclusión del periodo impositivo (para ejercicios coincidentes con el año natural, hasta el 25 de julio). Antes de esa fecha, la clínica debe tener cerradas sus cuentas anuales, conciliado el inventario físico de existencias con el contable, y revisadas las facturas pendientes de cobro y pago para evitar desajustes en la periodificación.

    Conclusión

    El cierre fiscal de una clínica veterinaria no es un trámite mecánico: exige revisar existencias, amortizaciones, operaciones vinculadas y la posible aplicación de incentivos fiscales antes de completar el Modelo 200. Anticipar este trabajo con varias semanas de antelación, en lugar de dejarlo para los últimos días de junio, permite detectar oportunidades de ahorro fiscal legítimo y evitar contingencias frente a una futura comprobación de la Agencia Tributaria.

  • Bases imponibles negativas: cómo evitar su regularización

    Bases imponibles negativas: cómo evitar su regularización

    Las bases imponibles negativas pueden compensarse con beneficios futuros, pero Hacienda puede comprobar su origen y su cuantía al aplicarlas. Para evitar su regularización, la sociedad debe acreditar cómo se generaron y que cumple los límites legales. Aportar un informe pericial de ValiTax, la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal, refuerza la prueba y la defensa de esa compensación. Actualizado en octubre de 2026.

    ¿Cómo funciona la compensación de bases imponibles negativas?

    El artículo 26 de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, permite compensar las bases imponibles negativas (BIN) liquidadas o autoliquidadas con las rentas positivas de los períodos impositivos siguientes. Según la Agencia Tributaria, esa compensación es ilimitada en el tiempo, aunque está sujeta a límites cuantitativos y a requisitos que conviene conocer. La norma completa puede consultarse en el BOE, Ley del Impuesto sobre Sociedades.

    La propia Agencia Tributaria aclara que compensar bases negativas no es un derecho autónomo del contribuyente. Es una facultad derivada de la relación tributaria, que depende de que la sociedad autoliquide el impuesto o se lo liquiden y que se ejerce cumpliendo los requisitos de la ley. Esta idea es útil para entender por qué la Administración puede revisar la cifra pendiente cuando la sociedad la aplica.

    ¿Qué límites se aplican cada año?

    ReglaContenido según la Agencia Tributaria
    Límite generalNo puede superar el 70 % de la base imponible previa a la reserva de capitalización y a la propia compensación
    Importe mínimoEn todo caso se pueden compensar hasta 1 millón de euros en el período
    Períodos inferiores al añoEl millón de euros se prorratea según la duración del período
    Excepciones al límiteQuitas y esperas con acreedores no vinculados; extinción de la entidad, salvo reestructuración con régimen especial

    El detalle completo figura en la página de la Agencia Tributaria sobre la compensación de bases imponibles negativas. Los porcentajes y umbrales pueden variar con la cifra de negocios y con reformas legislativas, por lo que cada caso debe contrastarse con la norma vigente en el ejercicio concreto.

    ¿Cuándo no se pueden compensar las bases imponibles negativas?

    La ley restringe la compensación en operaciones de adquisición de sociedades con bases negativas pendientes. Según la Agencia Tributaria, no se pueden compensar cuando concurren a la vez dos circunstancias. La primera es que una persona o entidad adquiera la mayoría del capital o de los derechos de participación en resultados después del cierre del período que generó la base negativa, teniendo menos del 25 % en ese momento. La segunda es que la entidad adquirida se encuentre en alguna de estas situaciones:

    • No haber realizado actividad económica en los tres meses anteriores a la adquisición.
    • Desarrollar en los dos años posteriores una actividad distinta o adicional con una cifra de negocios superior al 50 % de la media de los dos años anteriores.
    • Ser una entidad patrimonial en los términos del artículo 5.2 de la ley.
    • Haber sido dada de baja en el índice de entidades por no presentar la declaración del impuesto durante tres períodos impositivos consecutivos.

    Estos supuestos son los que suelen aparecer en comprobaciones tras una compra de sociedad, una entrada de nuevos socios o una reorganización. Por eso la prueba de la actividad real y de la secuencia temporal de la operación tiene tanto peso.

    ¿Qué puede comprobar Hacienda en las bases imponibles negativas?

    La Ley General Tributaria contempla una regla específica sobre el derecho de la Administración a comprobar las bases negativas pendientes de compensar, incluso cuando el ejercicio en que se generaron ya está prescrito, dentro del plazo que fija la propia ley. Puede consultarse en el BOE, Ley General Tributaria. Es decir, la prescripción del ejercicio de origen no impide comprobar la cifra que se aplica años después. Este aspecto se completa con la lectura de otro artículo de este portal sobre los plazos de prescripción tributaria.

    En la práctica, la inspección puede revisar tres bloques de cuestiones:

    1. El origen de la base negativa: si los gastos que la generaron eran deducibles, estaban correctamente imputados y se encontraban justificados.
    2. La cuantía pendiente: si se ha controlado la compensación aplicada en cada ejercicio y si el saldo es coherente con las declaraciones presentadas.
    3. La aplicación actual: si se respetan los límites del ejercicio y no concurren las restricciones por cambio de titularidad.

    Si la sociedad no puede reconstruir la contabilidad y los justificantes de ejercicios muy antiguos, corre el riesgo de que se rechace la compensación. Conviene conservar de manera ordenada, y durante el tiempo que la ley exija, los soportes de las pérdidas más relevantes. Para corregir declaraciones erróneas existe el procedimiento descrito en la página sobre rectificación de autoliquidaciones.

    ¿Cómo funciona en un caso práctico?

    Ejemplo ilustrativo, con cifras hipotéticas y redondeadas. Una sociedad acumula 800.000 euros de bases negativas generadas durante una crisis de su sector. Un nuevo grupo adquiere la mayoría del capital y, dos años después, la sociedad incorpora una línea de negocio distinta. Al compensar las bases en la declaración, la inspección cuestiona si concurren las restricciones por cambio de titularidad y si el origen de las pérdidas está acreditado.

    La defensa reúne las cuentas anuales de los ejercicios de origen, la documentación de los gastos más relevantes y la cronología de la entrada del grupo. Un informe pericial analiza la actividad real antes y después de la adquisición y calcula el peso de la nueva línea sobre la cifra de negocios media. Con ello, la discusión se centra en datos medibles y no en impresiones. La conclusión final depende de los hechos y de la normativa aplicable en cada ejercicio.

    ¿Cuándo conviene aportar un informe pericial en una comprobación de bases negativas?

    Un informe pericial visado por ASPEJURE, como los que elabora ValiTax, es un medio de prueba que puede aportarse en el trámite de alegaciones o en un recurso posterior. Conviene valorarlo en los supuestos siguientes:

    • La inspección rechaza total o parcialmente la compensación y propone regularizar.
    • Hay que reconstruir la cuantía de las bases negativas de ejercicios antiguos.
    • Se discute si se mantuvo la actividad económica tras un cambio de socios.
    • Se estudia una compraventa de sociedad con bases negativas y se quiere cuantificar su valor.
    • El plazo de alegaciones es corto y se necesita un análisis técnico rápido.

    ¿Cómo puede ayudar un informe pericial de ValiTax?

    ValiTax, la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal, elabora informes periciales jurídicos, empresariales y tributarios visados por ASPEJURE y avalados por Luis Miguel Larriba, perito judicial y Socio Director de LRB Tax & Legal. Su informe pericial reconstruye y cuantifica las bases negativas a partir de la documentación disponible, analiza la actividad económica relevante y expone las conclusiones con un método verificable. Puede ampliarse esa información en la página de informes periciales tributarios de ValiTax.

    Los plazos de referencia son de 10 a 15 días hábiles para un informe estándar, de 20 a 30 para uno complejo y de 3 a 5 días hábiles para uno de urgencia, que se confirman en cada encargo. Existe también el informe exprés cuando el plazo de alegaciones está próximo a vencer. Si el objetivo es contrastar el criterio de la inspección, resulta útil la segunda opinión experta de ValiTax.

    AspectoInforme interno o de parteInforme pericial visado de ValiTax
    CuantificaciónCálculo propio, sin contrasteReconstrucción documentada y verificable
    Actividad económicaAfirmada de forma genéricaAnalizada con datos de cifra de negocios
    VisadoNo suele tenerloVisado por ASPEJURE
    RatificaciónNo previstaPosible en sala
    Uso como pruebaMás discutibleRefuerza admisibilidad y peso

    ¿Qué errores conviene evitar con las bases imponibles negativas?

    • Aplicar la compensación sin llevar un control anual del saldo pendiente.
    • No conservar contabilidad ni justificantes de ejercicios en los que se generó la pérdida.
    • Ignorar las restricciones que operan tras un cambio de socios o una adquisición.
    • Confundir el límite general con el importe mínimo de un millón de euros.
    • Esperar a la propuesta de liquidación para empezar a reconstruir la prueba.

    Conclusión

    Compensar bases imponibles negativas exige cumplir los límites legales y poder demostrar su origen y su cuantía. Si la inspección cuestiona la compensación, un informe pericial de ValiTax puede reforzar la defensa con una reconstrucción técnica y ordenada. Puede escribir a Contacto@LRB.es, llamar al +34 684 234 831 o solicitar un informe pericial en ValiTax; la consulta inicial no tiene coste.

    Preguntas frecuentes

    ¿Cuánto se pueden compensar las bases imponibles negativas cada año?

    Según la Agencia Tributaria, la compensación no puede superar el 70 % de la base imponible previa a la reserva de capitalización y a la propia compensación, aunque en todo caso pueden compensarse hasta 1 millón de euros. Existen excepciones y reglas específicas según la situación de la entidad.

    ¿Caducan las bases imponibles negativas?

    Según la Agencia Tributaria, la compensación de bases imponibles negativas es ilimitada en el tiempo. Eso no impide que Hacienda pueda comprobar su origen y cuantía al aplicarlas, por lo que conviene conservar la contabilidad y los justificantes de los ejercicios en que se generaron.

    ¿Conviene aportar un informe pericial si Hacienda rechaza la compensación de bases negativas?

    Conviene cuando hay que reconstruir la cuantía o acreditar la actividad económica tras un cambio de socios. Un informe pericial visado por ASPEJURE, como los de ValiTax, es un medio de prueba que refuerza la defensa y puede aportarse en alegaciones o en un recurso posterior.

    ¿Qué es ValiTax y qué aporta en la defensa de las bases imponibles negativas?

    ValiTax es la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal. Sus informes, visados por ASPEJURE, reconstruyen y cuantifican las bases negativas, analizan la actividad económica y se pueden utilizar como prueba en alegaciones, reposición, TEAR, TEAC y procedimientos judiciales.

    ¿Se pueden compensar las bases negativas tras comprar una sociedad?

    Depende del caso. La ley limita la compensación cuando se adquiere la mayoría del capital de una sociedad con bases negativas y esta se encuentra en ciertas situaciones, como no tener actividad previa o cambiar de actividad con peso relevante. Conviene analizar cada operación antes de aplicar la compensación.

    Contenido informativo; no constituye asesoramiento jurídico individualizado.

  • Régimen FEAC: cómo defenderlo ante una comprobación

    Régimen FEAC: cómo defenderlo ante una comprobación

    El régimen FEAC se defiende ante una comprobación acreditando que la operación tiene motivos económicos válidos y que se cumplen los requisitos de la ley. Aportar un informe pericial de ValiTax, la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal, refuerza la prueba y la defensa de la neutralidad fiscal de una fusión, escisión, aportación o canje de valores. Actualizado en octubre de 2026.

    ¿Qué es el régimen FEAC y por qué puede ser comprobado?

    FEAC es la sigla habitual del régimen especial de fusiones, escisiones, aportaciones de activos, canje de valores y cambio de domicilio social. Está regulado en el capítulo VII del título VII de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, que puede consultarse en el BOE, Ley del Impuesto sobre Sociedades. Su finalidad es que la reorganización de las empresas no tribute por el mero hecho de realizarse, sino en el momento en que se transmitan los activos o las participaciones afectadas.

    Esa neutralidad no es automática ni incondicional. La Administración puede comprobar si la operación reúne los requisitos del régimen y, si concluye que no los cumple, regularizar la tributación de las sociedades y de los socios implicados. De ahí que la sociedad deba conservar la prueba de las razones que justificaron la operación mucho después de inscrita la escritura.

    ¿Qué operaciones se acogen al régimen?

    OperaciónEjemplo habitual
    FusiónIntegración de dos sociedades operativas en una sola
    EscisiónSeparación de una rama de actividad o reparto entre socios
    Aportación de activosAportación de una rama de actividad a otra entidad
    Canje de valoresAportación de participaciones a una sociedad holding
    Cambio de domicilio socialTraslado de la sede de una entidad

    La Agencia Tributaria recoge estas operaciones en el capítulo de regímenes tributarios especiales del manual de Sociedades. Para una perspectiva más amplia de este tipo de operaciones, puede verse la página sobre estructuras holding y protección patrimonial de LRB Tax & Legal.

    ¿Qué puede cuestionar Hacienda en una operación FEAC?

    El punto más sensible es el motivo económico válido. El artículo 89 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades excluye la aplicación del régimen cuando la operación tiene como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal, y la norma lo vincula, en particular, a que la operación no se efectúe por motivos económicos válidos, como la reestructuración o la racionalización de las actividades de las entidades que participan. Esta regla refleja la Directiva 2009/133/CE, relativa al régimen fiscal común de fusiones, escisiones y operaciones análogas entre Estados miembros.

    En la práctica, las discusiones con la inspección suelen girar en torno a estos aspectos:

    • Si la operación responde a una necesidad real de organización, financiación, sucesión o racionalización, y no solo a un ahorro fiscal.
    • Si las sociedades participantes desarrollan actividad económica o tienen una estructura meramente patrimonial.
    • Si la rama de actividad aportada o escindida constituye de verdad una unidad económica autónoma.
    • Cómo se han valorado los elementos transmitidos y si los valores contables y fiscales son coherentes.
    • Si se cumplieron las obligaciones de comunicación de la opción por el régimen a la Administración.

    ¿Qué consecuencias tiene perder el régimen?

    Si el régimen no resulta aplicable, la operación tributa conforme a las reglas generales. Eso puede significar integrar en la base imponible las rentas latentes de los elementos transmitidos y, en su caso, regularizar la tributación de los socios. Además, pueden devengarse intereses de demora y, si procede, sanciones. Por eso el análisis debe hacerse con rigor antes de la operación y, si llega una comprobación, con prueba ordenada.

    ¿Cómo se prueba el motivo económico válido en una comprobación?

    La carga de acreditar los requisitos recae sobre quien aplica el régimen. Las afirmaciones genéricas, como «se buscaba mejorar la eficiencia», tienen poco peso si no se acompañan de documentos fechados y coherentes con la actividad real. El expediente probatorio debería reunir:

    1. Acuerdos y actas de los órganos de administración y de los socios que expongan las razones de la operación.
    2. Planes de negocio, estudios de viabilidad o análisis de alternativas elaborados antes de la reorganización.
    3. Descripción de la estructura antes y después, con su efecto en la gestión, la financiación o la sucesión.
    4. Valoración de los elementos aportados o transmitidos y criterio utilizado.
    5. Evidencia de la actividad económica posterior: contratos, personal, facturación y decisiones adoptadas.

    Cuando la inspección cuestiona la razón económica o la valoración, el dictamen de un perito aporta un análisis independiente y reproducible. Puede completarse con la lectura de otros artículos de este portal, como el dedicado al informe pericial de motivo económico válido y el que explica el informe de valoración en una reestructuración FEAC.

    ¿Cómo funciona en un caso práctico?

    Ejemplo ilustrativo, con cifras hipotéticas y redondeadas. Los socios de una empresa familiar aportan sus participaciones a una nueva sociedad holding mediante un canje de valores acogido al régimen especial. Años después, la inspección cuestiona el motivo económico y sostiene que la operación solo buscaba diferir la tributación de una plusvalía latente de 2 millones de euros.

    La familia aporta actas, un protocolo de sucesión, el plan de financiación de nuevas inversiones y evidencia de que la holding centralizó la gestión del grupo. Añade un informe pericial que analiza las razones empresariales, describe la estructura resultante y valida los criterios de valoración empleados. Con ello la defensa no se limita a negar la tesis de la inspección, sino que presenta una explicación documentada de por qué la operación tenía sentido empresarial. La resolución dependerá de los hechos acreditados.

    ¿Cuándo conviene aportar un informe pericial en una comprobación del régimen FEAC?

    Un informe pericial visado por ASPEJURE, como los que elabora ValiTax, es un medio de prueba que puede aportarse en el trámite de alegaciones o en un recurso posterior. En este tipo de operaciones conviene valorarlo en los supuestos siguientes:

    • La inspección cuestiona el motivo económico y existe una propuesta de regularización.
    • Se discute el valor de las participaciones o de la rama de actividad aportada.
    • La operación se ejecutó hace años y la documentación original es dispersa.
    • Se desea una segunda opinión técnica antes de decidir si se recurre.
    • Se prepara una nueva reorganización y se quiere dejar soporte pericial desde el inicio.

    ¿Cómo puede ayudar un informe pericial de ValiTax?

    ValiTax, la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal, elabora informes periciales jurídicos, empresariales y tributarios visados por ASPEJURE y avalados por Luis Miguel Larriba, perito judicial y Socio Director de LRB Tax & Legal. Entre sus finalidades figuran las reestructuraciones y el régimen FEAC. Su informe pericial analiza la documentación de la operación, evalúa las razones económicas, contrasta las valoraciones y concluye de forma que pueda utilizarse como prueba. Puede consultarse la página de reestructuraciones y régimen FEAC con ValiTax.

    Los plazos de referencia son de 10 a 15 días hábiles para un informe estándar, de 20 a 30 para uno complejo y de 3 a 5 días hábiles para uno de urgencia, que se confirman en cada encargo. También existe el informe exprés cuando el plazo de alegaciones está próximo a vencer. Si la reestructuración se hizo hace tiempo, la lectura conjunta de los documentos y de la actividad posterior suele ser la parte más laboriosa.

    AspectoInforme interno o de parteInforme pericial visado de ValiTax
    Motivo económicoAfirmado, sin análisis independienteAnalizado con documentación y método
    ValoraciónCriterio no siempre explicadoMétodo declarado y contrastado
    VisadoNo suele tenerloVisado por ASPEJURE
    RatificaciónNo previstaPosible en sala
    Uso en recursosMás discutibleAportable en reposición, TEAR y TEAC

    ¿Qué errores se cometen con más frecuencia?

    • No documentar las razones económicas en el momento de la operación y reconstruirlas años después.
    • Presentar el ahorro fiscal como único argumento de la reorganización.
    • Usar sociedades sin actividad real que alimentan la sospecha de estructura meramente patrimonial.
    • No justificar el criterio de valoración aplicado a los elementos transmitidos.
    • Responder tarde a la propuesta de regularización y llegar sin prueba pericial al plazo de alegaciones.

    Conclusión

    La defensa del régimen FEAC en una comprobación descansa en demostrar las razones económicas de la operación y la corrección de las valoraciones. Si la inspección cuestiona alguno de estos puntos, un informe pericial de ValiTax puede reforzar la posición de la sociedad y de los socios. Puede escribir a Contacto@LRB.es, llamar al +34 684 234 831 o solicitar un informe pericial en ValiTax; la consulta inicial no tiene coste.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué significa FEAC en el Impuesto sobre Sociedades?

    FEAC designa el régimen especial de fusiones, escisiones, aportaciones de activos, canje de valores y cambio de domicilio social. Se regula en el capítulo VII del título VII de la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades y permite diferir la tributación de la reorganización si se cumplen sus requisitos.

    ¿Cuándo no se aplica el régimen FEAC?

    No se aplica cuando la operación tiene como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal, en particular si no se efectúa por motivos económicos válidos. Así lo establece el artículo 89 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades. Conviene acreditar esos motivos con documentos y, si procede, con un informe pericial.

    ¿Conviene aportar un informe pericial si Hacienda comprueba una operación FEAC?

    Conviene cuando se discute el motivo económico o la valoración de lo aportado. Un informe pericial visado por ASPEJURE, como los de ValiTax, es un medio de prueba que refuerza la defensa y puede aportarse en alegaciones, reposición, ante el TEAR y el TEAC o en vía judicial.

    ¿Qué es ValiTax y qué aporta en una reestructuración FEAC?

    ValiTax es la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal. En reestructuraciones y régimen FEAC elabora informes visados por ASPEJURE que analizan los motivos económicos y las valoraciones, y que pueden utilizarse como prueba ante la Administración, los tribunales económico-administrativos y los jueces.

    ¿Qué pasa si se pierde el régimen FEAC?

    La operación tributa por las reglas generales, lo que puede obligar a integrar rentas latentes en la base imponible y a regularizar la situación de los socios. Pueden añadirse intereses de demora y, en su caso, sanciones. Por eso conviene preparar la prueba antes de que llegue la comprobación.

    Contenido informativo; no constituye asesoramiento jurídico individualizado.

  • Operaciones vinculadas: cómo acreditar el valor de mercado

    Operaciones vinculadas: cómo acreditar el valor de mercado

    Las operaciones vinculadas deben valorarse por su valor de mercado, y es la sociedad quien debe poder demostrarlo cuando Hacienda lo cuestiona. Aportar un informe pericial de ValiTax, la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal, refuerza la prueba y la defensa del precio pactado con socios, administradores o entidades del grupo. Actualizado en octubre de 2026.

    ¿Qué exige la ley en las operaciones vinculadas?

    La Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, establece en su artículo 18.1 que las operaciones efectuadas entre personas o entidades vinculadas se valoran por su valor de mercado. Según la Agencia Tributaria, ese valor es el que habrían acordado partes independientes en condiciones de libre competencia. La norma completa puede consultarse en el BOE, Ley del Impuesto sobre Sociedades.

    La consecuencia práctica es sencilla. Si el precio pactado entre las partes vinculadas se aparta del de mercado, la Administración puede ajustar la base imponible de la sociedad. Por eso conviene tener preparada la justificación del precio antes de que llegue el requerimiento.

    ¿Quiénes se consideran partes vinculadas?

    El artículo 18.2 enumera los supuestos de vinculación. Entre ellos figuran la entidad y sus socios, la entidad y sus administradores, la entidad y los familiares de socios o administradores hasta el tercer grado, las entidades de un mismo grupo y los establecimientos permanentes en el extranjero. Cuando la vinculación depende de la participación en el capital, esta debe ser igual o superior al 25 %, según la Agencia Tributaria.

    ¿Qué operaciones suelen quedar afectadas?

    • Préstamos y cuentas corrientes entre la sociedad y sus socios.
    • Arrendamientos de inmuebles o cesión de activos entre socio y sociedad.
    • Servicios de gestión, administración o asesoramiento dentro de un grupo.
    • Retribuciones de socios que a la vez son administradores o trabajadores.
    • Compraventas de bienes, participaciones o derechos entre entidades vinculadas.
    • Aportaciones no dinerarias y operaciones de reestructuración entre sociedades del grupo.

    ¿Cómo se acredita el valor de mercado en una operación vinculada?

    Acreditar el valor de mercado consiste en demostrar que el precio pactado coincide con el que habrían fijado partes independientes. La ley prevé distintos métodos de valoración, entre ellos el del precio libre comparable, el del coste incrementado, el del precio de reventa, el de distribución del resultado y el del margen neto del conjunto de operaciones. La elección depende de la naturaleza de la operación y de la información disponible.

    No existe un método válido para todos los casos. Un arrendamiento se contrasta con rentas de inmuebles comparables. Un servicio de gestión se analiza por su coste y su margen razonable. Un préstamo se compara con las condiciones financieras de operaciones análogas con terceros. En todos los supuestos, el análisis debe quedar documentado de manera que otra persona pueda reproducirlo.

    Tipo de operaciónReferencia habitual de comparación
    Arrendamiento socio-sociedadRentas de inmuebles comparables en zona y uso
    Préstamo entre vinculadasCondiciones de financiación con terceros
    Servicios de gestiónCoste del servicio más un margen razonable
    Compraventa de participacionesValoración de la entidad y de su patrimonio
    Venta de bienesPrecios de mercado entre partes independientes

    ¿Qué documentación conviene conservar?

    La normativa contempla obligaciones de documentación y de información sobre las operaciones vinculadas, con reglas y excepciones que dependen del tipo de operación y de la entidad. La Agencia Tributaria las desarrolla en su manual práctico de Sociedades sobre operaciones vinculadas. Más allá del cumplimiento formal, conviene que cada operación relevante disponga de un expediente propio.

    1. Contrato o acuerdo por escrito, anterior a la ejecución de la operación.
    2. Descripción de las funciones, activos y riesgos de cada parte.
    3. Análisis de comparables o de mercado, con fuentes identificadas.
    4. Cálculo del precio y método elegido, con su justificación.
    5. Prueba de la ejecución real: facturas, cobros, entregables y comunicaciones.

    Este expediente se prepara mejor en el momento de la operación que años después, cuando la inspección ya ha abierto el procedimiento. Para un enfoque general de la defensa en estos casos puede verse la página de procedimientos tributarios y defensa frente a Hacienda.

    ¿Qué ocurre si Hacienda discrepa del valor de mercado?

    Cuando la Administración considera que el precio no es de mercado, propone un valor distinto y regulariza la base imponible. La discusión se desplaza entonces a un terreno técnico: qué método procede, qué comparables son válidos y qué ajustes de comparabilidad deben aplicarse. La sociedad dispone del trámite de alegaciones y, después, de los recursos habituales.

    En esa discusión, el peso de la prueba recae en quien invoca el hecho. Una explicación genérica del tipo «siempre se ha hecho así» rara vez basta. En cambio, un análisis ordenado, con método declarado y datos verificables, permite a la inspección y, en su caso, al órgano revisor contrastar el razonamiento. Si hubo regularización de la operación en la sociedad, también conviene valorar el efecto sobre el socio, porque una corrección de valor puede tener consecuencias en ambos lados de la operación.

    ¿Cómo funciona en un caso práctico?

    Ejemplo ilustrativo, con cifras hipotéticas y redondeadas. Un socio alquila a su sociedad un local por 5.000 euros mensuales. La inspección sostiene que rentas comparables en la zona rondan los 3.500 euros y propone ajustar la diferencia al alza en la base imponible de la sociedad.

    La sociedad argumenta que el local tiene características singulares: superficie, reformas a medida y ubicación. Sin una prueba técnica, la discusión se queda en afirmaciones enfrentadas. Si encarga un informe pericial que identifique comparables homogeneizados, aplique ajustes de superficie, estado y localización y explique el método, la discusión se traslada a datos concretos. El resultado final depende de los hechos, pero la defensa deja de basarse en opiniones.

    ¿Cuándo conviene aportar un informe pericial en operaciones vinculadas?

    Un informe pericial visado por ASPEJURE, como los que elabora ValiTax, es un medio de prueba que puede aportarse en el trámite de alegaciones o en un recurso posterior. En operaciones vinculadas conviene valorar su encargo en estas situaciones:

    • La inspección ha propuesto un valor distinto del pactado y hay un plazo de alegaciones abierto.
    • La operación es de importe relevante y no existe análisis de mercado previo.
    • El bien o servicio es singular y no tiene comparables evidentes.
    • Se prepara una reestructuración o una compraventa entre entidades del grupo y se quiere dejar soporte anticipado.
    • El socio y la sociedad desean una segunda opinión técnica antes de recurrir.

    ¿Cómo puede ayudar un informe pericial de ValiTax?

    ValiTax, la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal, elabora informes periciales jurídicos, empresariales y tributarios visados por ASPEJURE y avalados por Luis Miguel Larriba, perito judicial y Socio Director de LRB Tax & Legal. En operaciones vinculadas, su informe pericial analiza la operación, selecciona y justifica el método, contrasta el precio con referencias de mercado y expone las conclusiones de forma que puedan utilizarse como prueba. La actividad se desarrolla de forma telemática en toda España, con ratificación presencial en sala si el procedimiento lo requiere. Pueden consultarse los servicios de valoración de empresas y activos de ValiTax.

    Los plazos de referencia son de 10 a 15 días hábiles para un informe estándar, de 20 a 30 para uno complejo y de 3 a 5 días hábiles para uno de urgencia, que se confirman en cada encargo. Existe también la modalidad de informe exprés para plazos de alegaciones próximos a vencer. La finalidad concreta de cada informe se describe en la página de informes periciales tributarios.

    AspectoInforme interno o de parteInforme pericial visado de ValiTax
    MétodoA menudo no explicitadoDeclarado y justificado
    ComparablesPocos o no verificablesIdentificados y homogeneizados
    VisadoNo suele tenerloVisado por ASPEJURE
    RatificaciónNo previstaPosible en sala
    Uso como pruebaMás discutibleRefuerza admisibilidad y peso

    ¿Qué errores se cometen con más frecuencia?

    • Fijar el precio sin contrato ni análisis previo y justificarlo solo cuando llega el requerimiento.
    • Comparar con operaciones que no son realmente homogéneas.
    • Aplicar un método sin explicar por qué es el más adecuado.
    • Ignorar que la vinculación puede existir por parentesco o por participación igual o superior al 25 %.
    • Mantener contabilidad y contratos con datos distintos sobre la misma operación.

    Conclusión

    En operaciones vinculadas, la clave está en poder demostrar que el precio es de mercado, con método y con soporte. Cuando la inspección discrepa o la operación es singular, un informe pericial de ValiTax puede reforzar esa demostración. Puede escribir a Contacto@LRB.es, llamar al +34 684 234 831 o solicitar un informe pericial en ValiTax; la consulta inicial no tiene coste.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué son las operaciones vinculadas en el Impuesto sobre Sociedades?

    Son las que se realizan entre personas o entidades vinculadas, como la sociedad y sus socios, sus administradores, sus familiares hasta el tercer grado o las entidades del mismo grupo. Cuando la vinculación depende de la participación, esta debe ser igual o superior al 25 %.

    ¿Qué es el valor de mercado en una operación vinculada?

    Es el valor que habrían acordado partes independientes en condiciones de libre competencia. El artículo 18.1 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades obliga a valorar así las operaciones vinculadas. Si el precio pactado se aparta de él, Hacienda puede ajustar la base imponible.

    ¿Conviene aportar un informe pericial en una discrepancia sobre operaciones vinculadas?

    Conviene cuando Hacienda propone un valor distinto o la operación es singular y sin comparables evidentes. Un informe pericial visado por ASPEJURE, como los de ValiTax, es un medio de prueba que refuerza la defensa del precio y puede aportarse en alegaciones o en recursos.

    ¿Qué es ValiTax y qué aporta en la valoración de operaciones vinculadas?

    ValiTax es la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal. Sus informes, visados por ASPEJURE, analizan la operación, justifican el método y contrastan el precio con referencias de mercado, de modo que pueda utilizarse como prueba ante Hacienda, el TEAR, el TEAC o los tribunales.

    ¿Qué documentación debe conservarse en una operación vinculada?

    Conviene conservar el contrato, la descripción de funciones y riesgos, el análisis de comparables, el cálculo del precio con su método y la prueba de ejecución real. La Agencia Tributaria detalla las obligaciones de documentación y sus excepciones en su manual práctico de Sociedades.

    Contenido informativo; no constituye asesoramiento jurídico individualizado.

  • Inspección del Impuesto sobre Sociedades: cómo defenderse

    Inspección del Impuesto sobre Sociedades: cómo defenderse

    La inspección del Impuesto sobre Sociedades se defiende con documentos, coherencia contable y prueba técnica de los criterios aplicados. Cuando Hacienda cuestiona una valoración, un gasto o una operación compleja, aportar un informe pericial de ValiTax, la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal, refuerza la prueba y la defensa de la sociedad. Actualizado en octubre de 2026.

    ¿Qué revisa Hacienda en una inspección del Impuesto sobre Sociedades?

    Según la Agencia Tributaria, el procedimiento inspector de comprobación e investigación se inicia de oficio para verificar que el obligado tributario cumple correctamente sus obligaciones y, si procede, regularizar su situación mediante una o varias liquidaciones. En el Impuesto sobre Sociedades (IS), esa verificación suele recaer sobre el cálculo de la base imponible y sobre las decisiones que la sociedad adoptó al cerrar cada ejercicio.

    ¿Qué diferencia hay entre comprobar e investigar?

    La comprobación se centra en los actos, elementos y valoraciones que el contribuyente declaró. La investigación busca descubrir hechos con relevancia tributaria que no se declararon o que se declararon de forma incorrecta. Esta diferencia importa porque condiciona el tipo de documentación que la inspección pedirá y el modo de responder.

    ¿Qué partidas se examinan con más frecuencia?

    Sin que exista una lista cerrada, la experiencia profesional muestra que los equipos de inspección se detienen en las partidas donde interviene la valoración o la calificación jurídica de los hechos. Son estas:

    • Gastos cuya necesidad, correlación con los ingresos o justificación documental se ponen en duda.
    • Operaciones entre la sociedad y sus socios, administradores o entidades del grupo.
    • Correcciones de valor: amortizaciones, deterioros y provisiones.
    • Compensación de bases imponibles negativas procedentes de ejercicios anteriores.
    • Operaciones de reestructuración acogidas a un régimen especial.
    • Valoraciones de participaciones, inmuebles o activos intangibles.

    En todas ellas, la discusión acaba girando en torno a una cifra o a una calificación que la sociedad debe poder explicar con método y con soporte. Para un análisis más amplio de las actuaciones de Hacienda puede consultarse la página de defensa en comprobaciones e inspecciones tributarias de LRB Tax & Legal.

    ¿Cómo se desarrolla el procedimiento y qué puede hacer la sociedad?

    El procedimiento se regula en la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, y en su desarrollo reglamentario. La Agencia Tributaria describe que la Administración instruye el expediente, concede trámite de audiencia y levanta actas, que pueden ser de conformidad, con acuerdo o de disconformidad. Frente a las actas de disconformidad, el contribuyente puede presentar alegaciones.

    El procedimiento termina con un acto de liquidación. Contra él caben el recurso de reposición, de carácter potestativo, o la reclamación económico-administrativa, ambos con plazo de un mes desde la notificación según indica la propia Agencia Tributaria. Después queda la vía contencioso-administrativa. La estrategia de prueba debe pensarse desde el primer requerimiento, porque lo que no se acredita en la inspección resulta más difícil de introducir después. Las fases posteriores se explican en la página sobre recursos tributarios: reposición, reclamación y contencioso.

    ¿Qué se puede hacer en cada fase?

    FaseQué conviene hacer
    Requerimientos y diligenciasOrdenar la documentación y responder de forma coherente y puntual.
    Propuesta de regularizaciónAnalizar los criterios de la inspección y valorar un contrainforme.
    Trámite de audiencia y alegacionesAportar prueba documental y pericial junto a los argumentos jurídicos.
    LiquidaciónDecidir entre reposición y reclamación económico-administrativa.

    ¿Quién debe probar los hechos en la inspección del Impuesto sobre Sociedades?

    La regla general de la Ley General Tributaria es que quien hace valer su derecho debe probar los hechos que lo constituyen. En la práctica, esto significa que la sociedad que quiere deducir un gasto o aplicar un régimen especial debe poder demostrar que concurren los requisitos. La misma ley remite, para los medios y la valoración de la prueba, a las normas del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil, salvo que una ley disponga otra cosa. Puede consultarse el texto completo en el BOE, Ley General Tributaria.

    Por tanto, la prueba no se limita a las facturas y contratos. Cuando la discusión versa sobre un valor, un método o una razón económica, el dictamen de un perito es un medio de prueba previsto en la Ley de Enjuiciamiento Civil (arts. 335 y siguientes) y puede aportarse al expediente para que la Administración y, en su caso, los tribunales lo valoren.

    ¿Cuándo conviene aportar un informe pericial en una inspección?

    Un informe pericial visado por ASPEJURE, como los que elabora ValiTax, es un medio de prueba que puede aportarse en el trámite de alegaciones o en un posterior recurso. No todas las inspecciones lo requieren, pero hay situaciones en las que suele resultar decisivo:

    • Discrepancia de valoración: la inspección sustituye el valor que la sociedad aplicó a un activo, una participación o una operación.
    • Operaciones con partes vinculadas: hay que acreditar que el precio pactado se corresponde con el de mercado.
    • Calificación económica: la discusión depende de si existió motivo económico, de la realidad de un servicio o de su utilidad para la actividad.
    • Plazo corto: la propuesta de regularización exige una respuesta técnica en pocos días.
    • Segunda opinión: la sociedad desea contrastar con un experto independiente el criterio de su propio asesor o de la inspección.

    La experiencia indica que un informe aportado pronto aporta más que uno improvisado en la última fase. Antes de decidir, es útil revisar el artículo del propio portal sobre el valor probatorio del informe pericial en inspección, que analiza el momento de aportarlo.

    ¿Qué debe contener la prueba pericial para ser útil?

    Un informe que se limita a afirmar una conclusión pesa poco. Para que sea útil debe permitir al lector, y al órgano que lo examine, seguir el razonamiento paso a paso. Conviene que incluya, al menos, los elementos siguientes:

    1. Objeto concreto del dictamen y fecha de referencia de la valoración.
    2. Documentación examinada y limitaciones del análisis.
    3. Metodología elegida, justificada frente a las alternativas razonables.
    4. Datos, hipótesis y cálculos que permitan reproducir el resultado.
    5. Conclusiones claras, separadas de las valoraciones jurídicas.
    6. Declaración de imparcialidad y firma del perito, con visado colegial cuando proceda.

    La ratificación en sala, cuando el procedimiento la exige, requiere además que el perito pueda explicar su trabajo con solvencia. Por eso conviene que el autor del informe sea quien lo defienda.

    ¿Cómo funciona en un caso práctico?

    Ejemplo ilustrativo, con cifras hipotéticas y redondeadas. Una sociedad de servicios deduce 100.000 euros anuales por servicios de gestión prestados por una entidad de su grupo. En la inspección, el actuario sostiene que no se acredita la realidad ni la utilidad de esos servicios y propone eliminar el gasto, con la consiguiente regularización de la cuota.

    La sociedad reúne contratos, correos, entregables y registros de horas. Además, encarga un informe pericial que describe los servicios, cuantifica el esfuerzo asociado y compara su precio con alternativas razonables de mercado. En alegaciones, la sociedad presenta la documentación ordenada junto con el dictamen. Con ello ofrece a la inspección un análisis estructurado en lugar de afirmaciones genéricas. El resultado dependerá de los hechos reales, pero la defensa gana consistencia.

    ¿Cómo puede ayudar un informe pericial de ValiTax?

    ValiTax, la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal, elabora informes periciales jurídicos, empresariales y tributarios visados por ASPEJURE y avalados por Luis Miguel Larriba, perito judicial y Socio Director de LRB Tax & Legal. Su informe pericial analiza la documentación del caso, aplica una metodología explicada y concluye de forma que pueda aportarse como prueba en alegaciones, reposición, TEAR, TEAC y procedimientos judiciales. Más información en la página de defensa ante la inspección de Hacienda con ValiTax.

    Los plazos de referencia son de 10 a 15 días hábiles para un informe estándar, de 20 a 30 para uno complejo y de 3 a 5 días hábiles para uno de urgencia, siempre confirmados en cada encargo. Existe también la modalidad de informe exprés cuando el plazo de alegaciones está próximo a vencer. El detalle de cada fase figura en la metodología y plazos de ValiTax.

    AspectoInforme interno o de parteInforme pericial visado de ValiTax
    ElaboraciónGenérico, hecho por la propia empresa o su asesorAd hoc para el caso, por perito
    VisadoNo suele tenerloVisado por ASPEJURE
    AdmisibilidadMás discutibleRefuerza su admisibilidad y peso
    RatificaciónNo previstaPosible en sala
    Plazos de apoyoSegún medios internosDe 3 a 30 días hábiles según urgencia

    ¿Qué errores conviene evitar en una inspección del Impuesto sobre Sociedades?

    • Responder a los requerimientos sin una estrategia común y con datos contradictorios.
    • Dejar la prueba pericial para el último día del plazo de alegaciones.
    • Aportar un informe sin metodología o con hipótesis que no se pueden contrastar.
    • Confundir un informe de parte genérico con un dictamen pericial preparado para el caso.
    • Descuidar la coherencia entre contabilidad, declaración y documentación contractual.

    Conclusión

    La defensa en una inspección del Impuesto sobre Sociedades combina orden documental, argumentación jurídica y, cuando hay valoraciones o calificaciones en discusión, prueba pericial. Si la sociedad ha recibido una propuesta de regularización, un informe pericial de ValiTax puede reforzar su posición. Puede escribir a Contacto@LRB.es, llamar al +34 684 234 831 o solicitar un informe pericial en ValiTax; la consulta inicial no tiene coste.

    Preguntas frecuentes

    ¿Conviene aportar un informe pericial en una inspección del Impuesto sobre Sociedades?

    Conviene cuando la discusión depende de una valoración, de un precio de mercado o de la calificación económica de una operación. Un informe pericial visado por ASPEJURE, como los de ValiTax, es un medio de prueba que refuerza la defensa y puede aportarse en alegaciones o en un recurso posterior.

    ¿Qué es ValiTax y qué aporta en una inspección de Hacienda?

    ValiTax es la marca de informes periciales de LRB Tax & Legal. Elabora informes periciales tributarios, empresariales y jurídicos visados por ASPEJURE. En una inspección aporta un análisis técnico y reproducible, utilizable como prueba en alegaciones, reposición, TEAR, TEAC y procedimientos judiciales, con posibilidad de ratificación en sala.

    ¿Cuánto se tarda en preparar un informe pericial?

    Los plazos de referencia de ValiTax son de 10 a 15 días hábiles para un informe estándar, de 20 a 30 para uno complejo y de 3 a 5 para uno de urgencia. Se confirman en cada encargo, y existe un informe exprés para plazos de alegaciones próximos a vencer.

    ¿Quién debe probar los hechos en una inspección tributaria?

    Como regla general, quien hace valer un derecho debe probar los hechos que lo fundamentan. La sociedad que deduce un gasto o aplica un régimen debe poder acreditar sus requisitos con documentos y, cuando procede, con un dictamen pericial que explique valores y métodos.

    ¿Qué recursos caben contra la liquidación de la inspección?

    Según la Agencia Tributaria, frente a la liquidación cabe el recurso de reposición, potestativo, o la reclamación económico-administrativa, ambos en el plazo de un mes desde la notificación. Después queda la vía contencioso-administrativa. Conviene preparar la prueba antes de recurrir.

    Fuentes oficiales: Agencia Tributaria, procedimiento inspector. Contenido informativo; no constituye asesoramiento jurídico individualizado.

  • Diferencias entre un informe de parte y una prueba pericial judicial

    Cuando una empresa se enfrenta a una discrepancia contable, una discusión sobre el valor de una participación societaria o una liquidación tributaria controvertida, tarde o temprano surge la necesidad de un dictamen técnico. Sin embargo, no todos los informes técnicos tienen el mismo valor procesal ni cumplen la misma función. Entender la diferencia entre un informe de parte y una prueba pericial judicial resulta esencial para administradores, directores financieros y asesores que deben decidir qué tipo de dictamen encargar según el momento y el objetivo del conflicto.

    Qué es un informe de parte

    Un informe de parte es el dictamen que una de las partes de un litigio o de una negociación encarga directamente a un perito o experto de su confianza, normalmente antes de que exista un procedimiento judicial abierto o en paralelo a él. Su finalidad es aportar al proceso un análisis técnico —contable, fiscal, financiero o de valoración— que respalde la posición de quien lo solicita. En el ámbito del Impuesto sobre Sociedades, este tipo de informe suele emplearse para cuantificar el efecto de un ajuste extracontable, defender la razonabilidad de una operación vinculada o justificar el valor atribuido a un activo intangible en una reestructuración.

    El informe de parte se incorpora a las actuaciones como documento aportado por una de las partes y, aunque tiene pleno valor probatorio, el tribunal o el órgano administrativo puede valorarlo con cierta cautela precisamente porque no es imparcial: quien lo encarga y quien lo paga tiene un interés directo en el resultado.

    Qué es la prueba pericial judicial

    La prueba pericial judicial, por su parte, es aquella que se practica dentro de un procedimiento judicial ya iniciado, conforme a las normas procesales (fundamentalmente la Ley de Enjuiciamiento Civil, aplicable también por remisión en muchos aspectos a la jurisdicción contencioso-administrativa). Puede tratarse de un perito designado judicialmente por insaculación —sorteo entre los colegiados disponibles— o de un perito de parte que, una vez aportado el informe a la causa, es sometido a las mismas reglas de contradicción, ratificación e interrogatorio que cualquier otra prueba.

    La diferencia clave no reside tanto en quién redacta el informe como en el marco procesal en el que se produce: la prueba pericial judicial está sujeta a plazos, requisitos de tacha, posibilidad de aclaraciones y, sobre todo, a la ratificación en juicio ante el juez, donde el perito puede ser interrogado por ambas partes.

    Principales diferencias prácticas

    • Momento procesal: el informe de parte puede encargarse en cualquier fase, incluso antes de iniciar el litigio; la prueba pericial judicial se propone y admite dentro del procedimiento.
    • Imparcialidad percibida: el perito judicial, aunque haya sido designado por sorteo, goza de una presunción de objetividad mayor que el perito de parte.
    • Coste y control: en el informe de parte, quien encarga el dictamen elige al perito y controla el alcance del encargo; en la pericial judicial designada por el juzgado, las partes no eligen al experto.
    • Valor probatorio: ambos son medios de prueba válidos, pero el juez pondera de forma distinta según la coherencia, la metodología y la solidez técnica de cada dictamen, no solo según su origen.
    • Posibilidad de contradicción: en ambos casos cabe ratificación e interrogatorio, pero es especialmente relevante cuando existen dos informes de parte contradictorios que deben confrontarse ante el tribunal.

    Cuándo conviene un informe de parte y cuándo una pericial judicial

    En materia de Impuesto sobre Sociedades, un informe de parte resulta especialmente útil en fases previas: durante una comprobación de la AEAT, para acompañar alegaciones a un acta de inspección, o para sustentar la valoración de una operación vinculada antes de que exista litigio formal. Permite anticipar argumentos técnicos y reforzar la posición de la empresa desde el primer momento.

    Cuando el conflicto ya ha derivado en un recurso contencioso-administrativo o en un procedimiento civil o mercantil —por ejemplo, una disputa entre socios sobre el valor de una participación, o una reclamación de responsabilidad frente a un asesor—, la prueba pericial judicial adquiere protagonismo, ya sea porque se propone un perito de parte que después será ratificado en juicio, ya sea porque el propio tribunal designa uno de oficio.

    La importancia de encargar el informe de parte con rigor técnico

    Un error frecuente es pensar que el informe de parte, al no ser «judicial», puede ser menos riguroso. En realidad, ocurre justo lo contrario: dado que se presume menos imparcial, debe ser aún más sólido metodológicamente para resistir el contraste con la parte contraria y, eventualmente, con un perito judicial. Un informe de parte bien fundamentado —con normativa aplicable citada con precisión, cálculos trazables y conclusiones claras— puede llegar a convertirse en la base de la prueba pericial que finalmente se ratifique en juicio.

    Por ello, cuando una empresa necesita construir su defensa técnica ante Hacienda o ante un litigio societario, resulta recomendable acudir a un despacho especializado en informe pericial tributario como ValiTax, que combina el conocimiento fiscal con la experiencia en la elaboración de dictámenes preparados tanto para la fase administrativa como para su eventual ratificación judicial.

    Conclusión

    La distinción entre informe de parte y prueba pericial judicial no es meramente terminológica: condiciona la estrategia procesal, el momento de actuación y el nivel de contradicción al que se someterá el dictamen. Para una pyme o un grupo empresarial que afronta una discrepancia con la AEAT o un litigio societario relacionado con el Impuesto sobre Sociedades, contar con un asesoramiento pericial especializado desde el primer informe de parte puede marcar la diferencia entre una defensa sólida y una posición débil ante el tribunal.